Articulo para Principiante
CUAL ES EL PRINCIP脥O FUNDAMENTAL DE
SALVACION.
La estructura
fundamental tambi茅n es importante en la fe.
驴Cu谩l es la causa de que el ser
humano se enferme o sea infeliz? Es que en el fondo de la mente del hombre hay
la creencia que la enfermedad y la infelicidad existen realmente. A este
pensamiento le damos el nombre de idea. Salvarse a trav茅s de la religi贸n es
renovar, transformar radicalmente esta idea.
Posiblemente para alguien que no
conoce Seicho-No-Ie es un poco dif铆cil entender cuando repentinamente se
encuentra con una afirmaci贸n de estas, pero en verdad no existe otra forma de
salvaci贸n.
A continuaci贸n, deseo explicar al respecto de forma comprensible a
los lectores.
En el inicio del primer volumen de la colecci贸n La Verdad de la
Vida. Est谩 anotado claramente el principio fundamental de salvaci贸n predicado
por Seicho-No-Ie. Por el hecho de que est谩 claramente expuesto en el primer
tomo, m谩s aun, al inicio de libro, podemos comprender cu谩n importante 茅l es.
Todo empieza por lo m谩s importante y no por algo que es intrascendente. Si
descuidamos la parte m谩s importante, dejando de lado la esencia, no ser谩 posible
obtener el verdadero resultado.
Es como una construcci贸n sin cimiento, aunque
aparentemente sea magn铆fica, como ella carece de una base s贸lida, pronto
terminar谩 por desmoronarse.
Lo mismo sucede con la fe religiosa: Existe de
forma bien clara, la parte fundamental, central. Las construcciones occidentales
se mantienen 铆ntegras por largo tiempo, porque en su interior poseen estructuras
de fierro.
Lo mismo se dice con relaci贸n a la fe. Existen adeptos que son
grandes estudiosos y conocen a fondo esta ense帽anza, pero viven angustiados
porque no pueden alcanzar la salvaci贸n. Durante conversaciones prolongadas que
he sostenido con ellos, he observado que generalmente les falta la parte
esencial. Concretizar la salvaci贸n no es algo tan dif铆cil. Es suficiente
percibir lo esencial, el principi贸 fundamental y hacerlo nuestro.
Por
ejemplo, no llegaremos a la conclusi贸n que una comida es o no deliciosa,
ni podremos sentir su gusto si no efectuamos lo esencial, es decir, comerla.
Aunque estemos saturados de explicaciones sobre ella, su preparaci贸n, valores
nutritivos y sepamos todo esto de memoria, hasta est茅 en la punta de nuestra
lengua, si tan s贸lo la observamos desde afuera, 煤nicamente podremos imaginar si
es sabrosa o no, y no sabremos c贸mo ella es realmente ni llegaremos a una
opini贸n definitiva.
Pas茅 una larga vida de b煤squeda de la Verdad (adem谩s aun
hoy contin煤o en esta tarea). Pensaba que la realizaba con mucha seriedad, pero
pude darme cuenta que yo viv铆a dando vueltas por fuera y no tocaba lo esencial,
no llegaba a la parte fundamental. Realmente es muy importante tocar la ra铆z, el
origen de las cosas.
En
nuestro interior poseemos la infinita 鈥渇uente de electricidad鈥 est谩 claramente
escrito en el inicio del primer volumen de La Verdad de la Vida el principio
fundamental de salvaci贸n predicado por Seicho-No-Ie. En la 鈥淚nterpretaci贸n de
las Siete Declaraciones Iluminadoras鈥 consta lo siguiente:
鈥淐uando
concientizamos el hecho de que la Imagen Verdadera de la Vida es perfecta y
armoniosa, pasa a actuar la fuerza curativa de la Gran Vida y se procesa la cura
metaf铆sica (cura divina)鈥.
Comprendiendo realmente aunque s贸lo sea esto,
cualquier enfermedad desaparece instant谩neamente, por m谩s grave y rara que ella
pueda ser. Eso sucede porque el principio fundamental del proceso de la cura
divina se hizo claro. La Imagen Verdadera de la Vida significa lo que es el
Hombre Verdadero.
Hasta ahora cre铆amos que el Hombre Verdadero fuese el
cuerpo carnal, pero no lo es. El ser humano no es el cuerpo carnal, es el ser
que ya exist铆a aun antes del cuerpo f铆sico, un ser misterioso que hasta
construy贸 el cuerpo carnal, lo utiliza para vivir en este mundo, y lo vivifica.
Es la Vida, invisible a los ojos carnales. La Vida existente en nuestro interior
puede digerir los m谩s variados alimentos y transformarlos en sangre roja
(funci贸n fisiol贸gica), mientras que todos los cient铆ficos y t茅cnicos del mundo
entero reunidos son incapaces de fabricar una 煤nica gota de sangre. En
Seicho-No-Ie, se le da el nombre de Imagen Verdadera de la Vida a ese operador
misterioso y espiritual, dotado de Sabidur铆a y Fuerza, que es el origen de esta
funci贸n.
Por lo tanto, ese ser maravilloso, el creador de nuestro cuerpo, que
incluso en este instante, a trav茅s de un trabajo misterioso, se encarga desde la
digesti贸n y la clasificaci贸n de los alimentos ingeridos hasta la absorci贸n de
los nutrientes; la transformaci贸n de estos en sangre roja, y, a su vez, de la
transformaci贸n de esta en cabellos negros, en carne, huesos, piel, en todas las
partes de nuestro cuerpo, trabajo este com煤nmente conocido como metabolismo.
Consideramos este algo maravilloso, cuya existencia no puede ser negada, la
esencia de aquello que es el mismo ser humano, y le damos el nombre de Imagen
Verdadera de la Vida. Por lo tanto, no tenemos ninguna duda de que esta Vida sea
perfecta. A eso se refiere el trecho. 鈥淎l concientizar el hecho de que la Imagen
Verdadera de la Vida es perfecta y armoniosa鈥.鈥 .
Debemos prestar atenci贸n a
la frase que dice 鈥渓a Imagen Verdadera es perfecta y armoniosa鈥. El pensamiento
generalizado es: 鈥淥riginalmente, el hombre no es perfecto, se enferma, y vive
cometiendo indecencias鈥.
Esta creencia ha prevalecido no por un breve lapso,
sino por un espacio de tiempo demasiado prolongado. Seg煤n 茅l, no podr铆amos
salvarnos.
Es natural que las personas hayan perdido la capacidad curativa de
la Gran Vida, ya que mantiene tal concientizaci贸n, totalmente opuesta a la
Verdad. Este hecho es an谩logo a un foco que no est谩 enchufado a la red
el茅ctrica, o a un calefactor que est谩 apagado.
Por excelente que sea la
calidad de bombilla o del calefactor, si no est谩n conectados a la red el茅ctrica,
no tendr谩n ninguna utilidad; el foco 煤nicamente estar谩 apagado y el calefactor
fr铆o.
En las usinas el茅ctricas se generan decenas, centenas, millares de
Kilowatts de electricidad, por lo tanto, es suficiente enchufar las l谩mparas m谩s
potentes a la red el茅ctricas para que podamos tener la iluminaci贸n que deseamos,
al punto de hacer posible la realizaci贸n de los partidos nocturnos de
b茅isbol.
Es decir, no tomar conciencia de la existencia de la Vida infinita
de Dios en nuestro interior y de que ella es nuestro Yo Verdadero, es similar al
hecho de que alguien encienda una bombilla de 30 o 60 vatios y se lamente porque
est谩 oscuro, pero, al percibir que la electricidad existe infinitamente y
conecta la l谩mpara de centenas vatios, instant谩neamente el ambiente se ilumina.
La concientizaci贸n de la existencia de la Vida perfecta en nuestro interior nos
une a la Gran Vida que cre贸 el Universo y lo mantiene funcionando perfectamente.
El trabajo de la Gran Vida es infinito, es fuerza absoluta; por lo tanto, como
de ella recibimos la fuerza infinita es imposible que la enfermedad, aun grave
no sea curada. A esto le denominamos manifestaci贸n de la cura divina.
Consta
en aquel trecho de La Verdad de la Vida que Meta significa 鈥渢rascender鈥, y
f铆sica, 鈥渕aterial鈥. La cura tiene el sentido de sanar, de recuperar. Por lo
tanto cura metaf铆sica 鈥渆s el modo de curar nuestras infelicidades despertando a
la fuerza de la Gran Vida a trav茅s de la concientizaci贸n de nuestra Imagen
Verdadera perfecta y armoniosa, sin recurrir a m茅todos materiales鈥, afirmando
que el origen de la salvaci贸n est谩 en dicha concientizaci贸n. La mayor铆a de las
personas tiene el pensamiento preconcebido que el ser humano es el cuerpo
carnal, depositario de centenas de enfermedades, que la enfermedad es existencia
verdadera, y jam谩s aceptan opiniones contrarias de los dem谩s. Pero cuando tal
idea equivocada es superada, apartada de nuestra mente, y sustituida por la
convicci贸n que el ser humano es la propia Vida de Dios, que el cuerpo carnal es
un templo. La morada de 脡l, cualquier enfermedad, por m谩s grave que sea,
desaparecer谩 al instante.
De Fuente de Luz;
marzo, 2007.
P谩g, 10-13